Existen 3 números de gran importancia en matemáticas y que paradójicamente denominamos con una letra. Ellos son π= 3.1416, e=2.7182 y φ=1.61803
El primero se conoce desde la escuela primaria y nace de la relación entre el diámetro y el perímetro de una circunferencia. El segundo debe la letra al genio matemático suizo Leonhard Euler y aparece en la escuela secundaria como base de los logaritmos neperianos. El tercero es el número de oro. Debe su nombre al escultor griego Fidias (φ = fi) quién lo utilizó para establecer las medidas ideales de su arte.
Lo conocen aquellos estudiantes que, o bien sus profesores de matemáticas se lo han presentado, o bien lo han visto en algún trabajo de feria de ciencias o bien lo han investigado en forma personal.
Los tres números se asemejan en el hecho de ser irracionales, es decir tienen infinitas cifras decimales y por lo tanto no pueden colocarse como fracción (de aquí el nombre). Se diferencian en cambio, en que los dos primeros son trascendentes, es decir no son solución de una ecuación algebraica, en cambio el número de oro es como veremos, algebraico.
Dedicaré este informe al menos conocido de los 3, el intrigante número de oro φ.